Myanmar atrae a viajeros con una combinación única de tesoros culturales, como la Pagoda dorada de Shwedagon, y paisajes naturales como el del lago Inle. La región de Mandalay es famosa por sus monasterios históricos, el palacio real y el legendario puente de teca U Bein. Myanmar es conocida por sus precios de alojamiento accesibles y accesibles para la mayoría de los viajeros, a la vez que ofrece una gran comodidad a cada paso. Los alojamientos suelen ofrecer actividades tradicionales, como paseos en globo aerostático sobre Bagan o un crucero por el río Inle.
La ciudad más grande y centro turístico es Yangón, donde se encuentra la icónica Pagoda dorada de Shwedagon, animados mercados y modernos hoteles de arquitectura colonial. En el centro de Yangón, además de grandes hoteles, también se pueden encontrar pequeñas pensiones que ofrecen un ambiente acogedor y la oportunidad de degustar la gastronomía local.
La región de Bagan es única en el mundo gracias a sus más de dos mil pagodas y templos repartidos por una vasta llanura, donde los visitantes pueden alojarse en alojamientos de diferentes niveles cerca de los monumentos.
Para los amantes de la belleza natural, la zona del lago Inle es un destino ideal, donde se pueden reservar no solo pensiones tradicionales, sino también apartamentos familiares sobre pilotes directamente sobre el agua. El lago Inle es, sin duda, la región más popular para el ecoturismo, gracias a sus tradicionales pueblos flotantes y la posibilidad de realizar excursiones en barco entre juncales. El lago Inle es el hogar de pescadores de la etnia intha, quienes utilizan una sola pierna para gobernar la embarcación, una rareza local y, al mismo tiempo, uno de los símbolos de Myanmar.