La Polinesia Francesa, territorio de ultramar de Francia en el Pacífico Sur, está compuesta por cinco archipiélagos y más de cien islas. Muchas de estas islas son de origen volcánico y están rodeadas de lagunas turquesas y arrecifes de coral, ideales para practicar snorkel y buceo. En toda la Polinesia Francesa, los viajeros encontrarán una amplia gama de alojamientos, desde sencillas pensiones y apartamentos hasta exclusivos hoteles en medio de la laguna, pudiendo combinar varias islas en un mismo viaje.
La mayor concentración de alojamientos se encuentra en la isla de Tahití, especialmente alrededor de la capital, Papeete, donde se encuentran complejos hoteleros urbanos clásicos, pensiones más pequeñas y apartamentos para estancias más largas. Tahití es el centro de vuelos internacionales, por lo que la oferta de alojamiento abarca una amplia gama de presupuestos, desde opciones económicas hasta resorts de lujo.
Otro centro importante es la isla de Moorea, a la que se puede acceder en ferry desde Tahití y que ofrece una variedad de resorts de playa, pensiones y apartamentos vacacionales en bahías rodeadas de verdes montañas. El alojamiento en Moorea es especialmente popular entre los viajeros activos, ya que en las inmediaciones hay numerosas opciones para practicar senderismo, paseos en barco y deportes acuáticos.
El destino más famoso de la Polinesia Francesa es Bora Bora, famosa por su laguna y sus bungalows sobre el agua. En los alrededores del pueblo de Vaitape se encuentra la mayoría de los alojamientos, desde resorts de lujo hasta alojamientos más pequeños.